Un nuevo amanecer.
"Hasta que llegó la mañana no creí en ello, despertarme y mirarte sin más acomodada en la cama de vuelta hacia mi todavía durmiendo. Las 08:40 de un Domingo cualquiera y ya estaba harta de quererte en ese nuevo día. La brisa del mar se colaba paseando por las cortinas hasta llegar a tu piel, provocando confusión, suavidad y dulzura, mientras que el sol entraba tímidamente por la ventana rozando tu hombro izquierdo, razón de más para calmarte de su calor a besos discretos, haciendo que tu descanso siga tranquilo junto a mi. La noche fue un océano inmenso de poemas en los que no dejé de escribir, el frío chocaba entre nosotras intentando demoler el momento, pero la inmunidad se convirtió en escudo, nos envolvió de felicidad. Mi tinta te llenó por completo la piel impregnándote de amor, ese que siempre esperas, ese que siempre te doy a cualquier hora del día sin esperar nada más. El tiempo se puso de nuestra parte, las manillas del reloj quedaron congeladas por horas regalándonos ...