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Mostrando entradas de enero, 2016

Tu galaxia, mi segundo microcuento.

Imagen
Contemplé la noche. El cielo se mostraba despejado, pocas luces de farolas distorsionaban las vistas. Así pues, al poco tiempo encontré a Andrómeda, esa pequeña galaxia justo al lado de la constelación de Perseo. Estuve observándola más de una hora. Ni el frío ni los tiritones propios de este (o tal vez propios de una reacción del cuerpo) fueron problema para tal momento. Me limité a seguir observando y a dejar libre el pensamiento, mientras que ella misma, Andrómeda, se encargaba de distorsionar su imagen tratando de acomodar mi  mente a base de recuerdos, a base de una galaxia particular, probablemente única en el extenso y característico infinito. Galaxia Andrómeda. Tacto suave, limpio y con olor único. Hogareño, tranquilo, salado, provocativo... Siete adjetivos que describen a la perfección mi galaxia favorita, esa que ni siquiera el cielo, ni el firmamento tienen la oportunidad de tener. Y sabes lo mejor de todo? Que se encuentra expuesto sobre su piel, sobre una extr...

Sentido.

Me he sumergido en la mar. Me he perdido en una historia de amor, una historia en el que el tiempo juega en contra de dos, y a la vez es cómplice de su lealtad. Tan sólo una película española bastó para brotar nuevamente algo que temía no volver a sentir. Quién maneja el tiempo? Quién.. Parece mentira que cada minuto que permanecía sentada en esa butaca sentía a la misma vez el deseo de salír corriendo fuera de la sala, cruzar un pasillo, bajar unas escaleras, plantarme delante y mirarla una vez más... Cada escena, cada plano de dos seres desnudos sin vergüenza y con tanta pasión a la vez que ternura me traían recuerdos en bandeja, llenando de cristales mis ojos y deshaciéndose al parpadear. Esa primera vez en que se encontraron, esa mirada entrelazada, esa mirada. Ese quererse, ese que tanto se anhela, ese que tanto duele, que tanto trae... y me he dado cuenta de que yo también hice promesas. Y esos dos, por personajes que sean de una historia de amor, me han descubierto bajo ...