Tu galaxia, mi segundo microcuento.
Contemplé la noche. El cielo se mostraba despejado, pocas luces de farolas distorsionaban las vistas. Así pues, al poco tiempo encontré a Andrómeda, esa pequeña galaxia justo al lado de la constelación de Perseo. Estuve observándola más de una hora. Ni el frío ni los tiritones propios de este (o tal vez propios de una reacción del cuerpo) fueron problema para tal momento. Me limité a seguir observando y a dejar libre el pensamiento, mientras que ella misma, Andrómeda, se encargaba de distorsionar su imagen tratando de acomodar mi mente a base de recuerdos, a base de una galaxia particular, probablemente única en el extenso y característico infinito. Galaxia Andrómeda. Tacto suave, limpio y con olor único. Hogareño, tranquilo, salado, provocativo... Siete adjetivos que describen a la perfección mi galaxia favorita, esa que ni siquiera el cielo, ni el firmamento tienen la oportunidad de tener. Y sabes lo mejor de todo? Que se encuentra expuesto sobre su piel, sobre una extr...