Buscando la finalidad ¿?
- Déjame decirte, que en mi mundo las cosas son así. Nada de lo que puedo reflejar es lo que realmente mi alma puede sentir.
- Bueno, al menos yo sí lo veo reflejado en esos ojos.-Decía Nicolás mientras le dedicaba una sonrisa- Puede que consigas engañar o evitar como quieras llamarlo, que ciertas personas vean como eres realmente. Quién de verdad te conoce lo sabe, y eso debería bastar …
Siempre que necesitaba consejo estaba ahí para escucharle. Da igual la hora que fuera y el lugar, sea en persona o por teléfono, pero esta vez podía gustar de su presencia.
Una amistad, más allá de distancias, de problemas, de miedos e inseguridades. Una amistad de las que se saben que perduran desde el primer momento en que se dedican una sonrisa. Pasando por diferentes etapas de la vida: esa dura adolescencia, y lo que viene después … etapa de los veinteañeros … esa que te hace proponerte y plantearte tantas cosas de esta vida, como formarse profesionalmente, buscar pareja, no buscarla, vivir la vida alocadamente, vivirla tranquilamente …
Ambos diferentes, cada uno con lo suyo. Él, un chico de 23 años, moreno, ojos azules, 1,76, guapo, elegante, travieso y con mirada penetrante. Humilde, activo, con ilusiones en la vida, quizás demasiadas, pero sin dejar de caerse. Cada día que pasa esperando alcanzar lo que busca. Ella, chica de 22 años, castaña, ojos azules pero más oscuros, 1,68 u 69, tranquila pero nerviosa, con mirada transparente abarcando tristeza. Todo lo contrario a él, no para de caerse, y cada día que pasa se frena más a seguir su camino.
Y a la vez tan parecidos …
- La pasada noche vi en la TV que según dicen algunos astrónomos las estrellas forman parte de nuestra esencia vital.
-Esencia vital ¿? Y tu eso te lo crees¿?-Decía ella mirando al cielo oscuro, en el que pocas estrellas podían ver, estando tan cerca de la ciudad-. Yo creo que esa esencia que supuestamente llevamos encima la perdí con el tiempo … No es posible que me haya apagado tanto …
Y mientras Alexia seguía mirando a la nada … Nicolás parecía entender de lo que estaba hablando…
- Te apagaste porque tu alma no pudo mantenerse a flote. Ahora tienes que recuperar la fuerza que perdiste, da igual que caigas … Al final siempre se acaba aceptando las cosas y poniendo buena cara a lo que venga.
- Tu siempre tienes buena cara venga un tifón, o una tempestad, o lo que sea.- Decía mientras trataba de imitar a un meteorólogo.
- … No intentes hacerme reir … estamos aquí para hablar de ti no de mi.
- De mi no de ti … siempre yo siempre yo y tu nada de nada-le miraba mientras de reojo-. A ver si hacemos más caso de los consejos que solemos dar eh¿?
Reía mientras la escuchaba, con esa medio sonrisa reflejada en su cara, con esos ojos soñadores de los que luce una luz brillante. Seguro que estaba pensando tantas y tantas cosas … Alexia lo observaba desconfiada, no podía mirarlo de otra forma cuando él se ausentaba de esa manera. Lo conocía bastante bien, pero no por eso tendría que conocer lo que realmente pensaba. Daba por seguro que su cabeza en ese momento estaría recordando su historia, esa de la que pocas veces habla, pero que tampoco hace falta hablar porque con mirarlo ya se sabe .
- Yo … no suelo seguir los consejos que suelo dar. Sí, no me mires así, pero yo las cosas las veo muy distintas a como el resto las ve, o por lo menos la mayoría.
Y mientras decía esto bajaba la mirada al suelo. Una lágrima se atrevió a caer por su mejilla, y con ella un destello. Alexia que observaba anonadada a Nicolás se sorprendió de tal manera que le cogió con cuidado la barbilla mientras levantaba su cara, y dándole un beso en la mejilla se acercó a su oido para decirle:
- Las cosas las hacemos más difíciles de lo que en realidad son …- justo después le fundó en un fuerte abrazo, en el que trataba de transmitirle esa fuerza que tantas veces ella recibió de él.
Que quiero decir con esta pequeña intervención ¿?¿? Seguro que ustedes, queridos lectores, saben la finalidad de todo esto, si de verdad entienden mis creaciones. Así que sin decir nada más, atentamente me despido.
( Nombres ficticios. Parte de la pequeña narración posiblemente basada en hecho real. )
- Bueno, al menos yo sí lo veo reflejado en esos ojos.-Decía Nicolás mientras le dedicaba una sonrisa- Puede que consigas engañar o evitar como quieras llamarlo, que ciertas personas vean como eres realmente. Quién de verdad te conoce lo sabe, y eso debería bastar …
Siempre que necesitaba consejo estaba ahí para escucharle. Da igual la hora que fuera y el lugar, sea en persona o por teléfono, pero esta vez podía gustar de su presencia.
Una amistad, más allá de distancias, de problemas, de miedos e inseguridades. Una amistad de las que se saben que perduran desde el primer momento en que se dedican una sonrisa. Pasando por diferentes etapas de la vida: esa dura adolescencia, y lo que viene después … etapa de los veinteañeros … esa que te hace proponerte y plantearte tantas cosas de esta vida, como formarse profesionalmente, buscar pareja, no buscarla, vivir la vida alocadamente, vivirla tranquilamente …
Ambos diferentes, cada uno con lo suyo. Él, un chico de 23 años, moreno, ojos azules, 1,76, guapo, elegante, travieso y con mirada penetrante. Humilde, activo, con ilusiones en la vida, quizás demasiadas, pero sin dejar de caerse. Cada día que pasa esperando alcanzar lo que busca. Ella, chica de 22 años, castaña, ojos azules pero más oscuros, 1,68 u 69, tranquila pero nerviosa, con mirada transparente abarcando tristeza. Todo lo contrario a él, no para de caerse, y cada día que pasa se frena más a seguir su camino.
Y a la vez tan parecidos …
- La pasada noche vi en la TV que según dicen algunos astrónomos las estrellas forman parte de nuestra esencia vital.
-Esencia vital ¿? Y tu eso te lo crees¿?-Decía ella mirando al cielo oscuro, en el que pocas estrellas podían ver, estando tan cerca de la ciudad-. Yo creo que esa esencia que supuestamente llevamos encima la perdí con el tiempo … No es posible que me haya apagado tanto …
Y mientras Alexia seguía mirando a la nada … Nicolás parecía entender de lo que estaba hablando…
- Te apagaste porque tu alma no pudo mantenerse a flote. Ahora tienes que recuperar la fuerza que perdiste, da igual que caigas … Al final siempre se acaba aceptando las cosas y poniendo buena cara a lo que venga.
- Tu siempre tienes buena cara venga un tifón, o una tempestad, o lo que sea.- Decía mientras trataba de imitar a un meteorólogo.
- … No intentes hacerme reir … estamos aquí para hablar de ti no de mi.
- De mi no de ti … siempre yo siempre yo y tu nada de nada-le miraba mientras de reojo-. A ver si hacemos más caso de los consejos que solemos dar eh¿?
Reía mientras la escuchaba, con esa medio sonrisa reflejada en su cara, con esos ojos soñadores de los que luce una luz brillante. Seguro que estaba pensando tantas y tantas cosas … Alexia lo observaba desconfiada, no podía mirarlo de otra forma cuando él se ausentaba de esa manera. Lo conocía bastante bien, pero no por eso tendría que conocer lo que realmente pensaba. Daba por seguro que su cabeza en ese momento estaría recordando su historia, esa de la que pocas veces habla, pero que tampoco hace falta hablar porque con mirarlo ya se sabe .
- Yo … no suelo seguir los consejos que suelo dar. Sí, no me mires así, pero yo las cosas las veo muy distintas a como el resto las ve, o por lo menos la mayoría.
Y mientras decía esto bajaba la mirada al suelo. Una lágrima se atrevió a caer por su mejilla, y con ella un destello. Alexia que observaba anonadada a Nicolás se sorprendió de tal manera que le cogió con cuidado la barbilla mientras levantaba su cara, y dándole un beso en la mejilla se acercó a su oido para decirle:
- Las cosas las hacemos más difíciles de lo que en realidad son …- justo después le fundó en un fuerte abrazo, en el que trataba de transmitirle esa fuerza que tantas veces ella recibió de él.
Que quiero decir con esta pequeña intervención ¿?¿? Seguro que ustedes, queridos lectores, saben la finalidad de todo esto, si de verdad entienden mis creaciones. Así que sin decir nada más, atentamente me despido.
( Nombres ficticios. Parte de la pequeña narración posiblemente basada en hecho real. )
mar ...¿?¿?
ResponderEliminar;)
tia ... es precioso,,adivino quien son pr mucho que los nombres sean ficticios
ResponderEliminarya ... lógico y normal
ResponderEliminar