Él / Ella y sus destinos ...
[ Él ]
Quise reír, gritar, correr, crecer…
Quise hacerlo todo junto a vos, y el tiempo lo único que hizo fue retrasar el momento. Aún te pienso, y no entiendo el porque de esta agonía que traspasa estos malditos sentimientos más allá de horizontes, ni el porque de repetir tu nombre en cada esquina, o cuando estoy solo, esperando ubicarte en ese mismo instante. No sé si te estoy perdiendo o si ya te he perdido, pero me duele reconocer la verdad. No dudo de que la culpa fue mía, y no te quito la razón de que fui cobarde hasta el punto en que me dí cuenta realmente de que sin vos nada de lo que fue es igual: el aire ya no me deja respirar, ya no brilla el Sol en mis días y mi sonrisa se apagó convirtiéndose en desprecio.
Al menos, si caminaras por la misma ciudad donde nos vio crecer, yo caminaría ahora recorriendo ese lugar recordándote. Cada detalle significaría algo tuyo y yo me sentiría bien notando tu presencia conmigo. Aún así y a pesar de todo, seguís siendo esa capa de fortaleza que cubre mi corazón de aquellos trocitos que se desprendieron con el paso del tiempo, aunque haya veces que caiga del mismo peso.
Mi aventura terminó tras marcharte. Pero espero que una vez te vuelva a encontrar podamos retomarla de nuevo, sin pensar en otra cosa que permanecer junto al otro, riendo, gritando, corriendo de nuevo …
[ Ella ]
.. Traspasado un tiempo, comprendí tu comportamiento. Tu forma de hacer y ver el mundo … tu forma de avanzar. No, no entendí la espera, ni tampoco tu rechazo. Tuve la sensación tantas veces de haberte perdido, y tenía tanto miedo de que fuera así, que no me di cuenta de que en realidad yo misma tE ataba a tantas y tantas cosas. Fui egoísta por mi parte, pero no quería quedarme sola. No en este momento. Demasiado miedo obstruyendo mi cuerpo y mente, demasiado cobarde para enfrentar la realidad. No quise decírtelo, no quería que acabara de aquella manera, no podía hacerlo. Muchas veces pensaba en ello, y solo con imaginármelo … era tan cruel …
Así que opté por seguir como si nada interfiriera en lo nuestro, pero tu y tus ideas de pasar ratos distantes seguía en pie. Ni tan sólo podías hacerte una idea de lo que se estaba acercando …
Con el paso del tiempo, a penas tres meses después me mirabas de forma rara. Me preguntabas si había algo que había cambiado. Yo te decía que no, pero tu te conformabas con eso.
Mis fuerzas cada vez se debilitaban. Apenas podía andar, ni comer, y tampoco tenía ganas de nada, lo único que mantenía eran mis ganas de estar junto a ti …
Una tarde viniste a verme, según te dije me encontraba fatal. Apareciste por la puerta y te sentaste a un lado de mi cama. Podía sentirte ahí, tu mano se acercó a la mía y mi universo se quedó contigo, queriendo recoger ese instante por siempre. Me besaste la mejilla, no querías molestarme. Y yo señalé mis labios esperando tu respuesta en ellos. Me besaste, y de mis ojos brotaron lágrimas … sabía que ese era el momento de mi despedida. Quise ver tus ojos por última vez, acariciar tu cara … de hecho lo hice, y tu te acercaste a mi abrazándome, pudiste verlo en mis ojos.
Llegaba mi hora, no podía más, el frío invadía mi cuerpo y el sueño cerraba mis ojos. Un sencillo pero sentido “te quiero” sonó en tus oídos regalándote el último soplo de mi corazón …
Estaré esperando la respuesta …
[ Parte de Él: Kevin Ballester.
Parte de Ella: Maryan Ribes.
Ideas creativas: Un poco de los dos. ]
PD: Luego dices que no tienes imaginacíon ;)
Quise reír, gritar, correr, crecer…
Quise hacerlo todo junto a vos, y el tiempo lo único que hizo fue retrasar el momento. Aún te pienso, y no entiendo el porque de esta agonía que traspasa estos malditos sentimientos más allá de horizontes, ni el porque de repetir tu nombre en cada esquina, o cuando estoy solo, esperando ubicarte en ese mismo instante. No sé si te estoy perdiendo o si ya te he perdido, pero me duele reconocer la verdad. No dudo de que la culpa fue mía, y no te quito la razón de que fui cobarde hasta el punto en que me dí cuenta realmente de que sin vos nada de lo que fue es igual: el aire ya no me deja respirar, ya no brilla el Sol en mis días y mi sonrisa se apagó convirtiéndose en desprecio.
Al menos, si caminaras por la misma ciudad donde nos vio crecer, yo caminaría ahora recorriendo ese lugar recordándote. Cada detalle significaría algo tuyo y yo me sentiría bien notando tu presencia conmigo. Aún así y a pesar de todo, seguís siendo esa capa de fortaleza que cubre mi corazón de aquellos trocitos que se desprendieron con el paso del tiempo, aunque haya veces que caiga del mismo peso.
Mi aventura terminó tras marcharte. Pero espero que una vez te vuelva a encontrar podamos retomarla de nuevo, sin pensar en otra cosa que permanecer junto al otro, riendo, gritando, corriendo de nuevo …
[ Ella ]
.. Traspasado un tiempo, comprendí tu comportamiento. Tu forma de hacer y ver el mundo … tu forma de avanzar. No, no entendí la espera, ni tampoco tu rechazo. Tuve la sensación tantas veces de haberte perdido, y tenía tanto miedo de que fuera así, que no me di cuenta de que en realidad yo misma tE ataba a tantas y tantas cosas. Fui egoísta por mi parte, pero no quería quedarme sola. No en este momento. Demasiado miedo obstruyendo mi cuerpo y mente, demasiado cobarde para enfrentar la realidad. No quise decírtelo, no quería que acabara de aquella manera, no podía hacerlo. Muchas veces pensaba en ello, y solo con imaginármelo … era tan cruel …
Así que opté por seguir como si nada interfiriera en lo nuestro, pero tu y tus ideas de pasar ratos distantes seguía en pie. Ni tan sólo podías hacerte una idea de lo que se estaba acercando …
Con el paso del tiempo, a penas tres meses después me mirabas de forma rara. Me preguntabas si había algo que había cambiado. Yo te decía que no, pero tu te conformabas con eso.
Mis fuerzas cada vez se debilitaban. Apenas podía andar, ni comer, y tampoco tenía ganas de nada, lo único que mantenía eran mis ganas de estar junto a ti …
Una tarde viniste a verme, según te dije me encontraba fatal. Apareciste por la puerta y te sentaste a un lado de mi cama. Podía sentirte ahí, tu mano se acercó a la mía y mi universo se quedó contigo, queriendo recoger ese instante por siempre. Me besaste la mejilla, no querías molestarme. Y yo señalé mis labios esperando tu respuesta en ellos. Me besaste, y de mis ojos brotaron lágrimas … sabía que ese era el momento de mi despedida. Quise ver tus ojos por última vez, acariciar tu cara … de hecho lo hice, y tu te acercaste a mi abrazándome, pudiste verlo en mis ojos.
Llegaba mi hora, no podía más, el frío invadía mi cuerpo y el sueño cerraba mis ojos. Un sencillo pero sentido “te quiero” sonó en tus oídos regalándote el último soplo de mi corazón …
Estaré esperando la respuesta …
[ Parte de Él: Kevin Ballester.
Parte de Ella: Maryan Ribes.
Ideas creativas: Un poco de los dos. ]
PD: Luego dices que no tienes imaginacíon ;)
Jo-der......sin palabras.
ResponderEliminarMoltes gracies !!!
ResponderEliminarHe de confesar que él tuvo la magnífica idea, claro que degustamos de gran imaginación unida. Algo que a veces puede provocar tremendos estruendos xDD
Me he muerte, pero al menos ha sido contigo xD
ResponderEliminarGeme :)
Vuelve a resucitar corazón (L)
ResponderEliminarOh!!!! El Doctor K en acto caritativo con Maryan !!!! no me lo creo, no me lo creo!!!! Muy bueno chicos, si parece ser que cuando os juntais provocais estruendos según tu. Aunque opino que es más a lo tentador desde la imaginación tan rarita que teneis. A ver si bajo para valencia un finde, esto de que en talavera no haya playa lo llevo muy mal. y si, el rio no me sirve.
ResponderEliminarmaryan, te quiero (L)
Doctor K, te echo de menos sii ...
Y sera verdad que me pusiste en creditos¿?¿?
ResponderEliminarjaja estruendos dice... No querida Susan, no soy caritativo, bueno va .. pero porque es ella ;)
Doctor K no te echa d menos ... echa de menos tus cartas, y tus gritos locos xD
SOS BOLUDA NENAA!!
Ohhh q bonitoo:) Maryan esperando respuesta,mmm interesante...besitos(L)
ResponderEliminar