No te despidas de mi.
[Para ponerse en situación, mucho mejor ambientando esta entrada a aquel lugar. Recordemos ese film, del que todos y cada uno de nosotros, llenamos el mar con cada lágrima]
Eso fue una de las cosas últimas que escuche de ti : no te despidas de mi. Fui yo quien se estaba despidiendo, y al poco tiempo me di cuenta de que eras tú quien se iba a marchar.
Han pasado muchos años, exactamente … bueno, no logro recordar la cifra exacta. He pasado más de una vida entera sin ti, pero aún así no he podido olvidarte…
Tres días fueron suficientes para encontrarte, enamorarme de ti y saber que tú serías con quien quería estar. Sin importarme donde, ni como íbamos a vivir a partir de ese momento, sin importarme el futuro que se nos deparaba. Sólo quería estar contigo, eso era lo que me importaba. Tres días de los cuales vivimos momentos de los que nunca me olvidé a pesar de mi mala memoria, pues ya tengo casi 101 años, y todavía sigo aquí, anciana con hijos, nietos e incluso biznietos, como tú mismo me dijiste en ese duro momento.
No he podido olvidar… esa mirada que salía de un bloc de dibujo mientras me dibujaba, ni de esa forma en la que temblabas una vez me entregué a ti. Esa naturalidad en la que hablabas, esa forma en la que veías el mundo… de la que también me enamoré.
Fueron los tres días más importantes de mi vida. Y el tercero… el más triste. Aún puedo escuchar los gritos de la gente en el agua, gritos de dolor, de frío… de desesperación… Con el paso de los minutos, los gritos disminuían, pero tú todavía seguías conmigo. Te mantenías callado, con el propósito de continuar manteniendo la respiración. Fue en ese momento cuando te dije: Te quiero. Tus palabras seguidas de las mías fueron: No te despidas de mí…
Tú fuiste la razón por la que continué con esperanza, sin saber que en ti ya no había tan siquiera ni una pizca de ella… Me mantuve quieta tratando de sosegarme, respirando cortadamente mientras me volvía mirando las estrellas. Pude ver una estrella fugaz pasar por encima, y sentí como si tú mismo te hubieras marchado. Apenas pude ver el bote, regresaba a por nosotros, sin pensarlo me di la vuelta llamándote, pero tú no contestabas…
No quería separarme de ti, no quería hacerlo de verdad, pero tú yacías congelado con tus manos en las mías. Ya no respirabas. Pero me acordé de tus palabras, esas que me animaron a continuar con mi esperanza, por lo que te dejé marchar, prometiéndote que nunca te olvidaría… y nunca lo hice…
Traté de hacer lo posible porque me escucharan, y así fue.
Pude sobrevivir. Empezar mi vida desde cero. Así, tal y como tú la viviste. Tal y como yo tiempo atrás quise hacerlo. Forme una familia, fui feliz, y a pesar de mis largos años todavía lo soy.
Aún así, nunca te olvidé, nunca. Te guardo en ese lugar en el que te metiste de mi corazón…
Para mí nunca marchaste , pues vives dentro de mí, hasta el fin de mis días en el que me reúna contigo… En ese mismo lugar, donde tú me esperabas en lo alto de la escalera bajo el reloj. Por siempre Jack.
Rose.
¿Y PORQUE TODOS LOS HOMBRES NO SON COMO JACK? YA PODRIAN PARECERSE UN POCO... ¬¬
ResponderEliminarLoren,los principes azules no existen ni existirán...esto solo se puede vivir en las peliculas. :/
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