Una noria y un faro bailando al compás...
Cuando te dice la familia "vente que nos vamos a cenar de merenderos" y aceptas sin preguntar, te subes al coche y pasas el viaje mirando por la ventana a donde sea que fuera. Entonces de pronto te das cuenta de que terminas en el lugar el cual ni te imaginabas terminar... justo al lado del puerto.
Y miras, y una noria rueda lentamente y sin cesar, llena de luces y romanticismo, sigues la mirada hacia la derecha y de pronto... lo ves. Dando vueltas su haz de luz, brillante y tentador, notas que la piel se eriza de tal manera que sientes ese frío por dentro escalofriante que te congela y donde el mismo tiempo queda también congelado.
Entonces recuerdos te inundan sin parar, bajas la mirada tratando de evitar no temblar, evitando miradas y no delatarte a ti misma sobre la bomba que sientes por dentro, pero imposible queda, porque como escuché ayer en un concierto... el corazón te grita y manda aunque la cabeza se interponga.
Sonríes, de alguna manera sonríes y fantaseas con tus recuerdos, recordando esos abrazos que te inundaban de calor...
Y miras, y una noria rueda lentamente y sin cesar, llena de luces y romanticismo, sigues la mirada hacia la derecha y de pronto... lo ves. Dando vueltas su haz de luz, brillante y tentador, notas que la piel se eriza de tal manera que sientes ese frío por dentro escalofriante que te congela y donde el mismo tiempo queda también congelado.
Entonces recuerdos te inundan sin parar, bajas la mirada tratando de evitar no temblar, evitando miradas y no delatarte a ti misma sobre la bomba que sientes por dentro, pero imposible queda, porque como escuché ayer en un concierto... el corazón te grita y manda aunque la cabeza se interponga.
Sonríes, de alguna manera sonríes y fantaseas con tus recuerdos, recordando esos abrazos que te inundaban de calor...
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